A José M.ª Jiménez González, Matute, en su XXV Aniversario como Capataz de Nuestro Padre, y a todos los contraguías y costaleros que han tenido la oportunidad, y la fortuna, de acompañarlo.
Esa es la bien dada orden de José María Jiménez González, Matute en el civil gobierno del paso de Nuestro Padre, El Silencio, cada vez que hay reanudar el camino empujando al cielo las trabajaderas sobre las que se muestra la centenaria y sublime compostura del Nazareno de Carmona. Si la vida, entre muchas otras quinielas del destino, es un ejercicio de anhelos y propósitos que pretenden poner rumbo a los días, la experiencia de meterse abajo, bien ceñida la faja y dispuesto el costal, cintura a cintura con los compañeros de cada palo, corazón a corazón con toda la cuadrilla, oído a oído ante las escuetas y más que suficientes consignas de Matute;
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